Solemos descuidar el elogio, nos resulta más fácil recurrir al apodo gracioso, al chiste incluso al insulto fácil... Nos cuesta mucho dirigirnos a alguien con adjetivos positivos nos "da vergüenza" y eso... podría resultar objeto de reflexión: nos cuesta hablar en positivo pero nos resulta tremendamente fácil recurrir al insulto.
Hablar bien, hablarnos bien, cuesta muy poquito y sus efectos son extremadamente positivos. La palabra nos otorga un poder extremo, hagamos un buen uso de ella, si lo vas a decir hazlo bonito.
La actividad ha consistido en hacer una lista con adjetivos positivos que pudieran describirnos (hemos aumentado considerablemente nuestro vocabulario, muchos no los conocíamos) después hemos escrito junto a ellos el nombre de los compañeros/as de clase en los que resalta esa cualidad y explicado porqué los definimos así, nos hemos elogiado a lo grande y ¡ha sido fantástico!
Después hemos colgado el cartel en clase para tenerlo a mano por si nos falla la memoria y no encontramos la manera de expresarnos, ante la duda... hazlo en positivo.
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